lunes, 12 de diciembre de 2011
sábado, 19 de noviembre de 2011
Cacerolas expresión de protesta popular
Rafael Bello
El descontento
Está en ascenso en la población venezolana. En sectores caraqueños vuelve por sus fueros como en otros tiempos la protesta con las cacerolas, las que suenan a rabiar con el mensaje del YA BASTA.
Hay ya una actitud colectiva para ponerle término a un régimen sin destino. A la muestra evidente del atraso en todos los sentidos. Pero además, de un delirante estado perturbador de la vida de la nación en actitudes contrapuestas al sentimiento de los habitantes. Esta es una nación con una identidad profunda con el trabajo, la creatividad y la búsqueda del bienestar. en otras palabras, con una población que cree en el ascenso social mediante el trabajo y el estudio, contrario a la perturbación de las posibilidades emprendedoras en la generación de riqueza.
La colectividad está en una actitud de cansancio y repulsa a la vez. De cansancio ante la farsa constante, el delirio atrabiliario con el derroche de los ingresos de la nación y el estado de carencia de los medios permisibles para el normal desenvolvimiento de la sociedad. Así el deterioro manifiesto de instalaciones, otrora envidiables de otras naciones. La infraestructura vial está en condiciones precarias y de allí el alto índice de accidentes con muertos y heridos sin precedentes.
El cansancio social se expresa ya con el retumbar de las cacerolas en demanda de está bueno. De no más. Ese es el mensaje con vigor de los pobladores de la Capital de Venezuela, de Caracas, la ciudad que no se detiene en los momentos cruciales de la historia en la defensa de su razón existencial: la libertad.
El descontento
Está en ascenso en la población venezolana. En sectores caraqueños vuelve por sus fueros como en otros tiempos la protesta con las cacerolas, las que suenan a rabiar con el mensaje del YA BASTA.
Hay ya una actitud colectiva para ponerle término a un régimen sin destino. A la muestra evidente del atraso en todos los sentidos. Pero además, de un delirante estado perturbador de la vida de la nación en actitudes contrapuestas al sentimiento de los habitantes. Esta es una nación con una identidad profunda con el trabajo, la creatividad y la búsqueda del bienestar. en otras palabras, con una población que cree en el ascenso social mediante el trabajo y el estudio, contrario a la perturbación de las posibilidades emprendedoras en la generación de riqueza.
La colectividad está en una actitud de cansancio y repulsa a la vez. De cansancio ante la farsa constante, el delirio atrabiliario con el derroche de los ingresos de la nación y el estado de carencia de los medios permisibles para el normal desenvolvimiento de la sociedad. Así el deterioro manifiesto de instalaciones, otrora envidiables de otras naciones. La infraestructura vial está en condiciones precarias y de allí el alto índice de accidentes con muertos y heridos sin precedentes.
El cansancio social se expresa ya con el retumbar de las cacerolas en demanda de está bueno. De no más. Ese es el mensaje con vigor de los pobladores de la Capital de Venezuela, de Caracas, la ciudad que no se detiene en los momentos cruciales de la historia en la defensa de su razón existencial: la libertad.
jueves, 17 de noviembre de 2011
Entre una y otra
PALABRAS QUE VAN LEJOS
Rafael BelloY me acerco y encuentro gente dispuesta para no decaer ni retroceder. Unos y otros, hombres y mujeres están con la mejor disposición de ir al encuentro de cuanto hace posible el pensamiento libre. Ese mismo que combate y vence las sombras, la ignominia y el atraso. El pensamiento del hombre libre, tenaz, vibrante, emprendedor y transformador. No cede a esa búsqueda incesante de lo preciso y también de lo exigente, porque el saber se hace saber con la excelencia. La excelencia es la virtud suprema del saber. La ciencia es saber... la excelencia del saber.
Entonces, entre unos otros compartimos algo lo que sabemos y nos llenó de contento estar dispuestos a ofrecer mucho de cuanto sabemos para llenar las aulas de entusiasmo y conocimiento. El hombre libre lleva su pensamiento en función del progreso. Las sociedades libres producen conocimiento y ese conocimiento se traduce en desarrollo.
Unos y otros estuvimos de acuerdo de asumir ahora, sin pérdida de tiempo, la cátedra de la libertad. La libertad y la democracia hacen causa común en Venezuela con la juventud y el saber. La juventud venezolana con esos nobles ideales de cambio para construir un mundo de posibilidades en libertad con el saber como la herramienta de transformación hacia el bienestar posible.
martes, 15 de noviembre de 2011
lunes, 14 de noviembre de 2011
Opinión
ESTADO NUEVA ESPARTA
Rafael Bello
Es uno de los Estados de Venezuela, con vinculación a los elevados valores de la fe, en la que su población se abriga en la Virgen del Valle, Santa Patrona de los neoespartanos. En el tiempo, la trascendencia de ese sentimiento religioso, no representa en modo alguno que responda a un estado confesional.
La población neoespartana asume el compromiso histórico de la libertad. Y lo asume porque representa condición existencial de sus fundamentos principistas. Es una sociedad persistente en el derecho a las libertades públicas como razón vital. Principios por los que se han destacado hombres y mujeres desde tiempo inmemorial. Somos un pueblo con un sentimiento expreso de libertad y forjado en el trabajo. Una sociedad con espíritu hacendoso y vocación de superación. Así lo demuestra el valioso aporte al pensamiento y lucha democrática de la nación, sin olvidar su valioso aporte a la Independencia desde sus inicios.
El Estado Nueva Esparta, ha visto crecer en la adversidad su empuje de lucha. No sucumbe ante la supresión de las libertades publicas. Asume los derechos a ser una sociedad de pensamiento libre y desarrollo democrático, donde el ser humano sea capaz de tomar en sus manos su propio destino dentro de un clima de respeto y valoración de la condición humana, en la que la justicia constituye preeminencia en sus constantes esfuerzos y luchas sostenidas. Con estos valores de un pueblo con mentalidad democrática llevamos nuestro mensaje de libertad y paz por los caminos de la Patria. Por los caminos de Venezuela en afán de libertad y democracia. Los neoesprtanos avanzamos en una clara, auténtica y firme determinación de cambio por la democracia y la paz.
Rafael Bello
Es uno de los Estados de Venezuela, con vinculación a los elevados valores de la fe, en la que su población se abriga en la Virgen del Valle, Santa Patrona de los neoespartanos. En el tiempo, la trascendencia de ese sentimiento religioso, no representa en modo alguno que responda a un estado confesional.
La población neoespartana asume el compromiso histórico de la libertad. Y lo asume porque representa condición existencial de sus fundamentos principistas. Es una sociedad persistente en el derecho a las libertades públicas como razón vital. Principios por los que se han destacado hombres y mujeres desde tiempo inmemorial. Somos un pueblo con un sentimiento expreso de libertad y forjado en el trabajo. Una sociedad con espíritu hacendoso y vocación de superación. Así lo demuestra el valioso aporte al pensamiento y lucha democrática de la nación, sin olvidar su valioso aporte a la Independencia desde sus inicios.
El Estado Nueva Esparta, ha visto crecer en la adversidad su empuje de lucha. No sucumbe ante la supresión de las libertades publicas. Asume los derechos a ser una sociedad de pensamiento libre y desarrollo democrático, donde el ser humano sea capaz de tomar en sus manos su propio destino dentro de un clima de respeto y valoración de la condición humana, en la que la justicia constituye preeminencia en sus constantes esfuerzos y luchas sostenidas. Con estos valores de un pueblo con mentalidad democrática llevamos nuestro mensaje de libertad y paz por los caminos de la Patria. Por los caminos de Venezuela en afán de libertad y democracia. Los neoesprtanos avanzamos en una clara, auténtica y firme determinación de cambio por la democracia y la paz.
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